Voy a ser mamá, ¿Cómo preparo a mi perro para la llegada del bebé?

¿Estás embarazada y tienes un perro en casa? 

Estar embarazada es una bella experiencia, pero puede ser algo abrumadora. Si es tu primer bebé, no solamente tienes que lidiar con todo tipo de cambios en tu cuerpo, alimentación, estado de ánimo y actividad física, sino que también tienes que prepararte para la llegada de tu bebé. Comprar cunas, monitores, carriolas, sillitas, baberos, tu lista de cosas qué hacer se alarga y hay tanto que planear.

Si tienes un perro en casa, seguramente te preguntas qué es lo que tienes que hacer para preparar a tu peludo para la llegada del nuevo pequeño miembro de la familia y cuáles son las precauciones que debes tener respecto a tu mejor amigo, cuando nazca el bebé.

Preparando el terreno

Tu perro probablemente sabe que algo ha cambiado. Incluso puede que se haya vuelto más protector, se sienta curioso por tu panza o se acurruque más contigo desde que empezó a notar que estás embarazada. Todos los perros son diferentes, también puede ser que tu peludo no se haya dado cuenta de nada.

Una excelente manera de prepararlo para cuando llegue el bebé, es empezar a cargar una muñeca como si fuera el nuevo bebé, unos tres meses antes de tu fecha de parto. Instala la cuna, la sillita y deja que la muñeca los use. De esta forma, tu perro no tendrá que acostumbrarse a todo en un mismo día, sino que lo hará poco a poco y para cuando llegue el bebé, ya será un experto en verte chiquear a un pequeño. Practica caminar a tu perro con la carriola vacía, para que cuando tengas que hacerlo con un bebé, ya tengan ambos vasta experiencia.

Cuando llegue el bebé

El primer momento seguramente será muy emocionante. Si te ausentaste de casa porque estuviste en el hospital, prepárate para ser recibida con miles de abrazos y saltos. Si planeas tener un parto en casa, es mejor que tu perro pase el día en casa de tus padres, familiares o en la guardería canina, ya que escucharte con dolor puede estresarlo muchísimo y asociará a tu bebé con esos momentos.

Al momento de entrar a la casa, deja que tu esposo cargue al bebé y saluda a tu perro efusivamente. Dale abrazos y todo el cariño que te pida. Una vez que se haya calmado, siéntate en un sofá mientras cargas al bebé y deja que lo huela con calma. Es muy importante hacer esto hasta que tu peludo se haya calmado totalmente. Nadie conoce mejor a tu perro que tú, si sientes que necesita más tiempo, hazlo todo más despacio. Lo importante es que tu perro se vaya acostumbrando al olor de tu pequeño.

Acostumbrándose al bebé

Es importante mantener la rutina lo más normal posible, una vez que el bebé ha llegado para quedarse. Momentos de juego, caminatas al parque, horas de comida. Si necesitas ayuda de un familiar o un vecino, no dudes en pedirla, este es el momento para hacerlo. Involucra a tu perro en las actividades del bebé, háblales a los dos mientras cambias al bebé, dale un hueso para morder o premios a tu perro por permanecer calmado mientras alimentas al bebé, lo importante es hacer sentir a tu perro como parte del equipo, para que no se sienta solo.

Imagen portada | Teplova Zhanna

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